Animales

"Blues" olfatea el objetivo de mi cámara. Oviedo, 22 de enero de 2016. ©Miki López.

“Blues” olfatea el objetivo de mi cámara. Oviedo, 22 de enero de 2016. ©Miki López.


Me crié entre mimos de perros. En mi casa siempre los hubo y Elsa y yo compartimos vida con una hermosa Aalskan Malamute durante más de 10 años, 10 años en los que aquella perrita enorme y juguetona se hizo querer de tal forma que dejó un vacío enorme en esta casa. Tan enorme que aun hoy, 9 años después de su muerte, sigue y seguirá viva en nuestra memoria. Cuando un bicho de estos llega al corazón de una persona es cuando se entiende el concepto de humanidad, esa característica exclusiva de los hombres que parece que solo tienen los animales. Por eso no es de extrañar que estos amigos incondicionales se conviertan en terapeutas de personas que realmente lo están pasando mal. Algo tiene el alma canina que llega al fondo de los corazones. Al menos eso sentí yo esta semana pasada mientras trabajaba en un reportaje en el que los perros son el apoyo y el soporte vital de personas con discapacidad y problemas emocionales. Seres inocentes que lo dan todo a cambio de nada. Enhorabuena a todos los que compartimos la felicidad de convivir con un perro y maldigo desde aquí a los miserables, sinvergüenzas y malnacidos capaces de abandonar y maltratar a los que jamas lo harían con ellos. Animales.

Carretera al paraíso perdido

El Valledor. 22 de enero de 2016. ©Miki López

El Valledor. 22 de enero de 2016. ©Miki López


Hace apenas seis años crucé la carretera que serpenteba entre los rescoldos humeantes de los restos de un paraíso convertido en infierno. Las ramas retorcidas de los árboles calcinados se alzaban hacia el cielo azul de otro otoño cálido con viento del sur. El mismo viento que había alimentado el fuego enfurecido que arrolló la vida en el Valledor, que tiñó el verde de negro en una noche de pesadilla en la que ardieron bosques, hogares y recuerdos. Nada volverá a ser lo mismo en el valle del río del oro porque, tras el incendio, sigue el abandono y entre los restos de la naturaleza muerta reverdece la maleza que puede volver a ser la mecha de otro incendio. Y quemará sobre quemando. Y quizás esta vez la suerte no acompañe al bosque de Bedramón, el maravilloso pinar que cubre las lomas altas de este rincón de Allande desde San Martín hasta Berducedo y que milagrosamente se libró del desastre. Hoy, en este extraño invierno con temperaturas primaverales, vuelve a soplar el viento del sur, haciendo revivir las sensaciones vividas por los allandeses que vieron subir el infierno por el valle, siguiendo la misma carretera que, hasta hace poco, cruzaba el paraíso. Nunca más.

La número 1

Sofía Castañón. Avilés, 3 de diciembre de 2015. ©Miki López/La Nueva España

Sofía Castañón. Avilés, 3 de diciembre de 2015. ©Miki López/La Nueva España


Con tanto calor en diciembre los 8 grados de este 13 de enero me parecen temperaturas polares. Menos mal que los acontecimientos políticos que nos rodean me hacen hervir la sangre y paso del frío al calor solo con leer los titulares de prensa con los que me desayuno cada día. Hace años, cuando me daba cuenta de lo poco que pintábamos e importábamos Asturias y los asturianos en el conjunto global del estado español, era el primero en envolverme en la bandera nacionaliega como bálsamo para la indiferencia. La injusticia en las diferentes varas de medir que se aplicaron entre otras cosas, a las culturas propias de las comunidades autónomas, nos colocó en esa segunda división regional que nos dejó desprotegidos y a merced de los caprichos de las que se alzaron con el título de “históricas” y que, lógicamente, solo miraban pa su culo. Y a partir de ahí el propio debate interno desahució a la propia llingua asturiana que, paradójicamente, se ganó en muchos asturianos el mayor de los rechazos y repulsas con los consabidos argumentos de “lengua muerta y/o inventada. Los mismos asturianos que, obligados a emigrar a esas comunidades “históricas”, tuvieron que tragar escolarizando a sus propios hijos en un sistema educativo que lógicamente “imponía” el tesoro de su lengua vernácula, tan inventada como la asturiana. Ahora miro a los catalanes, ahogados en un proceso separatista autodestructor con aliados que tienen más de enemigos que de socios. No se yo como va a terminar eso. El caso es que un país que lo tenía todo, se la juega todo a la carta del independentismo. Allá ellos. Desde luego no es nuestro caso. Yo me quedo con el gesto que tuvieron hoy los diputados de Podemos por Asturias, Sofía Castañón y Segundo González, prometiendo su cargo en el congreso en llingua asturiana por primera vez en la historia, algo que debería estar totalmente al margen de ideologías políticas. Ya podían tomar ejemplo los demás. Oficialidá, aunque sea por dignidad. Gracias otra vez Sofía. Yes la númberu unu.

Tiempo de extremos

La guardada, San Esteban. Muros de Nalón. 9 de enero de 2016. ©Miki López

La guardada, San Esteban. Muros de Nalón. 9 de enero de 2016. ©Miki López


Empezamos el año con un temporal de agua que parece que ha terminado con la epidemia de incendios que tiñeron Asturias de negro en los últimos días de 2015. Parece que la lluvia nos ha devuelto a la normalidad de nuestros cielos plomizos y de un Cantábrico embravecido. El invierno quiere volver a ser invierno en una tierra cansada y envejecida, que espera el milagro de una recuperación económica quizás auspiciada por la revalorización de nuestro potencial turístico, agropecuario e industrial. Palabras fáciles de escribir pero difíciles de concretar en un contexto social aletargado por dos convocatorias electorales que dejan un clima de incertidumbre en España en general y en Cataluña en particular. Pero bueno, no hay que ser pesimistas. Pese a ese grandonismo que nos caracteriza que, por cierto, tiene más de defecto que de virtud, quiero creer que seremos capaces de remontar por nosotros mismos sin esperar a que nadie nos saque las castañas del fuego. Fuimos un pueblo siempre solidario con todos menos con nosotros mismos. Será hora de ir despertando, igual que lo está haciendo este invierno tardío. Nunca queda allá. Bienvenido.

Cabalgatas Lowcost

Rey Baltasar. Cabalgata de Reyes de Soto del Barco. 5 de enero de 1990. ©Miki López

Rey Baltasar. Cabalgata de Reyes de Soto del Barco. 5 de enero de 1990. ©Miki López

Que delicado los tienen algunos oye. Resulta que por ver un rey Gaspar vestido de rosa, la hija de una señora del PP de Madrid ha perdido la fe por los magos de oriente. Tenía que invitarla yo a una de aquellas cabalgatas que hacíamos en Soto en los años 80 y 90, con presupuestos de perrona e ilusión a calderaos. Cartón, papel de aluminio, cintas de navidad y kilos de betún para un Baltasar que aguantaba el moreno hasta las fiestas de San Pedro. Y los críos encantaos oiga. Y eso que viendo las fotos de aquella procesión navideña, mas que pajes, principes y reyes parecíamos una horda de terroristas islámicos con pañuelos palestinos que cubrían todo el rostro para evitar ser identificados por el sobrino, el primo o el hermanín de turno. Teníamos más miedo nosotros a que nos reconociesen que los probes guajes a los miembros de aquella cabalgata Lowcost.
Paje con antorcha. Cabalgata de Reyes de Soto del Barco. 5 de enero de 1990. ©Miki López

Paje con antorcha. Cabalgata de Reyes de Soto del Barco. 5 de enero de 1990. ©Miki López


Y hoy, 25 años después de aquellas fotos, uno de sus protagonistas, el incombustible Javi “Capeto” sigue regalando ilusión organizando infatigable la Gran Cabalgata de Soto. Es si que ye un Rey Mago de verdad coño. Aunque vaya de rosa.

Queridos reyes…

Los Reyes Magos se visten para la cabalgata de Oviedo. 2 de enero de 2016. ©Miki López

Los Reyes Magos se visten para la cabalgata de Oviedo. 2 de enero de 2016. ©Miki López


Ya no voy a pedir nada para mi porque normalmente me traéis lo que os sale de las narices. A fin de cuentas los reyes no son lo padres, sino el destino y contra eso no sirven las cartas. Entonces prefiero quedarme en los deseos y estos pasan por lo de siempre: salud, trabajo y amor, esto último en todas sus versiones de amistad, respeto y afecto para todos con los que comparto este ajetreo de vida que llevo.
Hoy vuelvo a trabajar y me queda la pena de no haber disfrutado todas las cabalgatas que hubiese querido llevando en brazos a aquellos niños que hoy son casi chavales y que comparten vida con Elsa y conmigo. Mantienen en la mirada los restos de la magia de aquellos que creen que el destino viene en camello y con corona, pero ya entienden que lo realmente importante en la vida es precisamente vivirla, disfrutarla con la gente que les quiere y pelear por conseguir sus propios deseos que nunca vienen envueltos en papel de regalo.
Por eso quiero seguir compartiendo ilusiones, trabajo, respeto y vida con todos los que me rodean, seguir evitando la toxicidad de los que solo tienen buenas intenciones en Navidad y no perder la ilusión por tratar de ser cada año un poco más viejo en arrugas y más joven en espíritu.
Así que nada… a ser buenos. Su majestad el destino está a la vuelta de la esquina. Mucha suerte para este 2016.