Huellas y sabuesos

Isaac Carrrera, Inspector Jefe de la Policía Científica de Oviedo, delante de unas fichas policiales. Oviedo, 6 de diciembre de 2014. © Miki López/La Nueva España

Isaac Carrrera, Inspector Jefe de la Policía Científica de Oviedo, delante de unas fichas policiales. Oviedo, 6 de diciembre de 2014. © Miki López/La Nueva España


Lo bueno de este trabajo es que, en ocasiones, surge la oportunidad de conocer a gente como Isaac. Por una vez entré con tiempo en aquel despacho de la policía científica donde un hombre de bata blanca, barba canosa y mirada inteligente hablaba animádamente con mi compañera Marta Pérez. Ambos estaban de pie, separados por una mesa de despacho abarrotada de un material variopinto y perfectamente ordenado. Tijeras, rotuladores, lupas y documentos con huellas dactilares llamaron poderosamente mi atención, y en un intento por romper aquella simetría matemática que casi me agobiaba, me agache sobre la mesa con la cámara al hombro buscando un plano en el que integrar las fichas policiales con huellas dactilares con la silueta de Isaac Carrera, jefe de la científica de Oviedo. El policía observaba mis movimientos sin perder detalle al mismo tiempo que seguía la conversación con la periodista sin perder el hilo en ninguna de las dos cosas.
Restos y pruebas de antiguos delitos. Policía judicial. Oviedo, 5 de diciembre de 2014. © Miki López/La Nueva España

Restos y pruebas de antiguos delitos. Policía judicial. Oviedo, 5 de diciembre de 2014. © Miki López/La Nueva España


Alguno podrá reirse, pero os juro que me sentía vigilado. Viendo mis intenciones, detuvo un segundo su entrevista para comprobar que en las tarjetas de identificación no se veía ningún dato personal, algo en lo que yo había tenido cuidado antes de disparar la primera foto. Comentamos ese aspecto y viendo que todo estaba en orden, el hombre se relajó, periodista e inspector se sentaron y pude comenzar a trabajar con cierta soltura. Al margen de la cantidad de datos estadísticos que demuestran que esta es una de las mejores brigadas de España, pudimos constatar la meticulosidad y puesta al día de una unidad que hasta hace apenas una década, trabajaba con materiales de mediados del siglo XX, tal y como se puede apreciar en un pequeño museo que se aloja en los pasillos de las instalaciones policiales, en cuyas vitrinas conviven antiguos materiales de trabajo (cámaras, fichas policiales, etc…) con pruebas de delitos que en su tiempo fueron objeto de investigación, incluido el cepillo de una iglesia que alguien robó pero que ninguna parroquia reclamó. Todo esto explicado con la prosa inteligente de un policía atento a todo (como personalmente pude comprobar), que adora su trabajo y se siente orgulloso de su equipo.
Tristemente estas semanas están dando sobradas pruebas de su buen hacer en los escenarios de la crónica negra asturiana. Con resignación, reconoce que lo peor de todo son los horarios porque sencillamente no los hay. Cuenta como el pasado miércoles, mientras volvía a casa, recibió la noticia la llamada de emergencia que le informaba de un incendio con heridos en la plaza de la catedral. Media vuelta y a currar bajo la lluvia. ¿A que me sonará eso?
Un trabajo espectacular. Enhorabuena sabuesos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s