Calatrava

Las líneas del Calatrava dan mucho juego en la composición. Los edificios modernos diseñados por todos estos arquitectos empeñados en hacer arte (que está muy bien, por cierto) son el argumento ideal para un ensayo fotográfico sobre las líneas de luces y sombras. El blanco impone sobre el azul del cielo en los dias soleados y se funde sobre el gris de las nubes dándole un aire de escena tridimensional. No hace falta poner gafas. Se ve de sobra.

Líneas del Calatrava. Oviedo, 29 de mayo de 2010. © Miki López/LNE

Hasta el 40 de mayo…

Lluvia. Oviedo, mayo de 2010. © Miki López


Como la primavera es imprevisible, salir de casa en mangas de camisa y con playerinos es correr el riesgo de regresar con media pulmonía por ese chaparrón inesperado que refresca el ambiente y te deja tiritando. Mi abuelo miraba al cielo y olía la tormenta, la sentía en la brisa del mar. En la ciudad eso es mucho más difícil porque no hay naturaleza que sirva de “chivato”. Seguramente al hombre de la foto la necesidad le obligó a no mojar su innegable elegancia bajo la más dudable de un paraguas prestado para la ocasión. No te quites el sayo que todavía es 25 de mayo.

Cuéntame, como se escancia…

Juan Echanove e Imanol Arias en el Llagar de Foncueva. San Román de Sariego, 13 de mayo de 2010. © Miki López/La Nueva España


No sé quien debería de sentirse más orgulloso: si mi amigo Cele Foncueva por haber contado con la presencia de estos dos actorazos o los dos actorazos por tener el privilegio de poder escanciar en un santuario de la sidra. Se trataba de la grabación de uno de los capítulos de la serie documental “Un país para comérselo”. Fue una tarde genial que no pude terminar con ellos por las exigencias del guión que me marcaba el periódico. Tampoco se iba a prolongar mucho porque Juan Echanove tenía prisa por llegar a algún chigre en el que pudiera ver la retrasmisión de la final de la UEFA que disputaba su Atlético de Madrid. Yo solo tomé dos culinos por aquello de la “sopladera”, pero ellos que tenían chofer no tenían problema. Así cualquiera.

Abuelo Victor

Victor Manuel. Teatro Campoamor. Oviedo, 13 de Mayo de 2010. © Miki López/La Nueva España


Me estrené en Oviedo con unas fotos de Victor Manuel. Cambié el Palacio Valdés por el Campoamor, aunque no hay mucha diferencia de escenario entre uno y otro. Como otras veces fue paciente conmigo: ponte pa aquí, sientate p’allá, mira p’arriba y sin rechistar.
Rafael Escuredo, Juan Gona y José Luis García Sánchez han implicado al cantautor asturiano en un proyecto cinematográfico (más bien documental) sobre la vida y obra de Victor Manuel. Vivir para cantarlo. Y por muchos años.

El esquimal

Ricardo en el CMAE. © Miki López, 2005


No se la porrada de años que llevo aguantando al esquimal este. Antes creo que solo nos faltaba dormir juntos (pero sin mariconadas eh, Ricardín), que no me pase como aquella noche en Nueva York que me confundieron con MiguelA Lopez, señora de Armando Álvarez y que pretendían que durmiésemos en una enorme cama matrimonial en aquel hotel de Manhattan. Solo faltaba una colcha roja y una botellina de champán con fruta en el aparador.
Pero la era digital ha hecho que este esquimal (con apellido de tomate frito) y con vocación de motero indómito, sea más dificil de encontrar que un oso pardo cantábrico. En los últimos meses ya le decía yo que éramos como Paca y Tola, separados por ese “furaco” digital que ye la banda ancha y que nos permitía currar desde cualquier punto de este Avilés con wifi, sin que tuviéramos que pelearnos por la silla de la mesa de foteros de la delegación de Avilés.
A partir de ahora nos veremos un poco menos, pero querido compañero, no puedo irme de Avilés sin agradecerte la paciencia infinita que tuviste conmigo durante estos últimos diez años. Ya le dije a Mara que la paciencia ahora va a ser cosa de ella.
Cuídate mucho compañero.

Un Kit-kat

Queridos colegas y amigos. Como muchos ya sabreis, una cuestión laboral totalmente inesperada y no muy agradable, ha hecho que tenga que trasladar mi puesto de trabajo a la redaccion de La Nueva España en Oviedo. En cuanto consiga reorganizar mi nueva situación, volveré al ataque. Muchas gracias a todos. Será cuestión de unos dias… o eso espero.

Obras de Arte

Armando Álvarez y Elliot Erwitt son para mí dos genios. Con el primero comparto amistad y unas cuantas juergas en los viejos tiempos, además de aquel piso de estudiantes de magisterio en lo más profundo de la calle de La Argañosa. Tengo grabadas en mi memoria aquellas primeras fotos que poco a poco fueron descubriéndolo como un fotógrafo excepcional, admirado por todos sus compañeros y que además fueron una de las razones por las que está profesión comenzó a engancharme. Para mí sigue siendo un ejemplo de calidad y profesionalidad.

Exposición. © Armando Álvarez


Majas de Goya en el museo del Prado. © Elliot Erwitt/Magnum Photos


Y Elliot Erwitt es una de esas joyas de Magnum que todos tratamos de imitar y que es inimitable. Su sentido del humor es tan genial que es imposible quedarse impasible ante cualquiera de esas imágenes que congelan momentos tan cómicos como decisivos. Es totalmente recomendable pasarse por su web cualquier dia de esos en los que te dan ganas de cambiar de trabajo. Mr Erwitt te hace adorar el fotoperiodismo.
Entre estos dos genios no solo coincide ese ojo que deja al espectador con una inevitable sonrisa en los labios. Los dejo juntos en esta entrada con dos fotos de “exposición” que para mí son ya iconos de este oficio. Es un lujazo disfrutar de cosas como estas.