Derbi

Campo de fútbol. Moniello, Gozón. Abril de 2010. © Miki López


La primera vez que asistí a uno de aquellos históricos derbis del Sporting de Abelardo y Manjarín contra el Oviedo de Carlos y Jankovic casi me linchan los smcyhoadsadlsaaksachiari (lo siento, todavía soy incapaz de pronunciarlo). La juventud y el forofismo de aquellos años (gracias a Dios hoy se me a pasado la pijada) me hicieron desentenderme de la cámara y empezar a pegar botes celebrando un golazo de cabeza de Abelardo. Con los nervios del momento no caí en la cuenta de que estaba en el Carlos Tartiere y bajo la grada de los hinchas del real Oviedo. Según levanté los brazos en un repentino acto reflejo (parecía que había marcado yo el gol) me comenzaron a llover vasos de plástico con piedras de hielo y monedas de veinte duros que pasaban silbando al lado de mis orejas. Y parece que no aprendí la lección, porque pocos años más tarde, cubriendo un partido del Real Oviedo contra el Real Madrid de Butragueño en el mismísimo Santiago Bernabeu, asistí cámara en mano, a una mítica victoria del equipo carbayón ante el todopoderosísimo equipo madrileño. Y celebré los goles del Oviedo bajo la hinchada de los “realistas” como si los hubiese marcado mi Sporting del alma. Lo reconozco. Celebré los goles del Oviedo. No puedo evitarlo. Me pierde el asturianismo.
Hace unos días tropecé con unas porterías en un precioso un campo de fútbol con vistas al mar cerca de la playa de Moniello (Gozón). Los colores de las porterías me hicieron recordar aquellos derbis de bocata y cervecina, rojiblancos y blanquiazules en la categoría reina y permitiéndose el lujo hasta de jugar en Europa. Me encantaría volver a vivirlos. Pero el año que viene no… que sea dentro de dos. Y que gane el Sporting, claro.

Perspectivas

Arenal. Ribadesella. 24 de abril de 2010. © Miki López


Muchas veces, cuando te encuentras disfrutando de uno de esos miles de lugares tan impresionantes de esta tierra asturiana, no caes en la cuenta de que formas parte del paisaje contribuyendo a su propia espectacularidad. El binomio hombre-medio en Asturias es tan indivisible como el de agua-océano. Pasear por la playa en la que tantas veces jugaste de guaje, puede parecer hasta un ejercicio rutinario. Te gusta, pero seguramente no le das mayor importancia porque tienes la suerte de hacerlo casi todas las mañanas. Pero toda esa “indiferencia” seguramente se transformaría en sorpresa si, en ese mismo momento, alguien te diese la oportunidad de cambiar de perspectiva, elevándote sobre la superficie que caminas para mostrarte como formas parte de ese espacio físico hermoso por naturaleza.
El sábado, cuando apretaba el disparador de la cámara para hacer esta foto, me hacía gracia pensar que el hombre que daba escala a ese juego de ondulaciones de agua y arena en la desembocadura del Sella, era totalmente ajeno a la belleza de la que formaba parte. Seguramente disfruté de su paseo matinal tanto o más que él mismo. Aunque solo fuese por una mera cuestión de perspectiva.

Madre Tierra

Arco iris y chimenea del Sinter, Avilés. © Miki López


Por lo visto, desde que la tierra es tierra, y trasladando ese tiempo a algo tan gráfico como un día dividido en 24 horas, el hombre solo lleva incordiando a este planeta apenas unos 4 ó 5 segundos. Y está claro que 4 ó 5 segundos dan para mucho en una especie tan destructiva como la nuestra.

Dunas de El Espartal, Salinas. © Miki López


El caso es que últimamente, casi seguro por casualidades de la vida, la madre tierra parece que se está empezando a mosquear. Desde que a finales de los años 80 se empezó a hablar de la disminución de la capa de ozono, año tras año nos vamos acostumbrando a iniciar caminos sin retorno en el equilibrio natural de nuestro planeta. Sería paradójico que la especie más inteligente que haya pisado la faz de este diminuto rincón de la galaxia terminase con su propia existencia por mera estupidez. Quizás sea exagerado, pero todo ese calentamiento global del que sin duda alguna somos culpables, es un sencillo ejemplo de la imbecilidad humana, capaz de cambiar la salud de su propio medio ambiente por dinero en papel, que a su vez se consigue talando árboles indiscriminadamente, arrasando masas forestales milenarias y terminando con los pulmones verdes de una tierra que se derrite en sus polos debido a nuestro exceso de CO2.

Surfista y Tormenta. Carreño. © Miki López


Pero con todo lo valientes que somos para tomarle el pelo a este planeta, luego nos acojonamos con una erupción de nada que genera una nube de cenizas que puede hacer caer a nuestros hermosísimos reactores de última tecnología. Con este pequeño puñetazo en la mesa, que dejó fuera de circulacón a miles de vuelos y a millones de personas, la atmosfera terrestre se ha tomado un verdadero respiro de aire puro liberándose de unos cuantos miles de toneladas de contaminación que esos aviones hubiesen vomitado en su combustión sobre este aire tan maltratado que todos respiramos. Eso si, lo que más nos jode es el incordio de quedarnos tiraos en los aeropuertos, y a las compañías la cantidad ingente de pasta que se les ha quedado en tierra por culpa del volcán islandés. Por un petardito de nada, vaya.

Niebla en la falda de La Degollada. © Miki López


Llevaremos solo 4 segundos tocándole las narices por aquí, pero a este planeta le bastarían unas decimas de segundo para mandarnos a todos a tomar pol saco. Y la vida seguiría su curso sin ningún problema. Regenerada, hermosa y pletórica en muy poco tiempo. Eso seguro.
Puesta de sol en El Valle, Carreño.  © Miki López

Platero

Platero. Lloureú, Villayón. 1 de mayo de 2006. © Miki López


Cuando recorro esas carreteras de Dios por esta Asturias del alma, creo que una de las sensaciones más agradables para mí es trazar una última curva y darte de narices con el final de ese camino que nunca antes habías terminado.
Platero escuchó el rugido del motor de mi moto y levantó la cabeza por encima de aquella tapia a la entrada del precioso pueblo de Loredo. Para un burro (en el mejor sentido de la palabra), una moto debe de ser como un congénere escandaloso, que huele rarísimo y que jamás se mete en el prao. Lo que va encima ya le es mucho más familiar. Si yo fuese Platero alucinaría con el burro hortera (Aprilia Pegaso azul) que transportaba a aquel tipo que no paraba de hacerle fotos nada más apearse de la montura.

Platero y Araceli. Lloureú, Villayón, 1 de mayo de 2006. © Miki López


Al momento se acercó por allí Araceli, que le tenía preparados unos buenos trozos de pan que hicieron que el animal perdiera todo el interés que le habíamos despertado la Aprilia, las cámaras y un servidor.
Es una pena que Loredo y tantos pueblos de Villayón queden de paso a ninguna parte. Tengo que hacer verdaderos esfuerzos para recordar lugares a los que me encantaría volver sin las prisas que habitualmente viajan conmigo en la moto. Loredo, Lloreú como dicen por allí, me deja un buen recuerdo porque en apenas diez minutos fui recibido con agrado y hospitalidad. Como manda Asturias, vaya. Araceli y Platero se encargaron de ello. Volveré. Ojalá sigáis por allí.

Platero. Loredo. Villayón. 1 de mayo de 2006. © Miki López

Aquella feria de Abril

Feria de Abril. Aviles. 1997. © Miki López


Pues era 1997 cuando me di de frente con las consecuencias de la multiculturalidad avilesina muy vinculada a los festejos del sur. Aquel año hasta se montó una plaza de toros en Las Meanas, al lado de una caseta enorme que reproducía el ambiente festivo de la feria sevillana. Fino, pescaito frito, faralaes y mucha, muchísima gente con ganas de juerga.
De todas formas el tema no cuajó y en años sucesivos la iniciativa fue perdiendo fuerza, seguramente por el malestar que se generó en determinados círculos antitaurinos y que fueron apoyados por una buena parte de la sociedad avilesina. Por mi parte, aquel intento me sirve de escusa para colgar una de las primeras fotos que hice de aquella feria de abril y que hoy se inauguró en Sevilla.

Explosión de Sidra

Líneas de sidra en el Llagar de Foncueva. 16 de abril de 2010. © Miki López


Hoy fue día de ensayos de espicha. Cuando David abría los grifos de las pipas de sidra, solo el flash era capaz de ver la explosión de las perlas de manzana que impactaban contra el borde del vaso. El aroma de esa sidra de calidad que fermenta en la tranquilidad de aquella sala de luz inigualable, en la que fotografié por primera vez a Luis Foncueva, es el alma misma de la pomarada y es el alma del llagarero.
Los disparos a baja obturación convierten el acto en un espectáculo de fuegos artificiales tan alucinante, que es difícil dejar de apretar el disparador de la cámara.

David Montes Foncueva. San Román de Sariego. 16 de abril de 2010. © Miki López


Aprendo y disfruto como un enano en cada una de las sesiones fotográficas que llevo realizando desde hace más de un año en el llagar de mis amigos de San Román de Sariego. Para mí ya es uno de esos santuarios a los que me encanta volver en peregrinación cada vez que tengo ocasión.
Ya terminé el trabajo que empecé para ellos con la floración del manzano en el mes de abril del año pasado. Y me alegra finalizarlo con esta sesión de fuegos artificiales en la que pude probar y comprobar el impresionante resultado de un trabajo bien hecho. Como dice el anuncio, “posiblemente la mejor sidra de Asturias”. Y por tanto…. del mundo. Para mí no hay duda.

Kevin “Spicegirl”

Kevin Spacey. Avilés, 15 de abril de 2010. © Miki López

No sé porque, pero cada vez que la Fundación Niemeyer organiza algún “sarao” con alguna megafamosaestrella de Jólivuz, tienes que ir preparao pa las sorpresas. Mola la de Dios llegar a los sitios y no tener ni idea de cuáles van a ser los caprichos del personal. Total, que siempre tengo la sensación de que al final me veo con el culo al aire.
Hoy tocó segunda visita de Kevin Spacey, que yo creo que debería de apellidarse “Spicegirl” por lo de aquella famosa canción “Wannabe” de la “picante” banda de Victoria Beckam. Su traducción literal en las dos primeras estrofas es:

YO TE DIRÉ QUE ES LO QUE QUIERO, LO QUE REALMENTE REALMENTE QUIERO,
ENTONCES DIME LO QUE QUIERES, LO QUE REALMENTE REALMENTE QUIERES,
TE DIRÉ LO QUE QUIERO, LO QUE REALMENTE REALMENTE QUIERO,
ENTONCES DIME LO QUE QUIERES, QUE ES LO QUE REALMENTE REALMENTE QUIERES
YO QUIERO, QUIERO, QUIERO, QUIERO, QUIERO REALMENTE
REALMENTE REALMENTE QUIERO ZIGZAGUEAR

SI QUIERES MI FUTURO, OLVIDA MI PASADO,
SI QUIERES CONMIGO MEJOR HAZLO RÁPIDO
AHORA NO DESPERDICIES MI PRECIOSO TIEMPO,
SI LO REALIZAS, JUNTOS PODEMOS ESTAR BIEN

….joer, que nosotros solo queríamos hacerle unas fotos caminando por Avilés o visitando el Niemeyer y después un minutín en el teatro. Pa eso llevamos informando de esta visita más de una semana. ¿A que parece fácil? Pues no… Todo Dios a Zigzaguear como bobos.
Razones:
1- Curiosamente nadie de la fundación Niemeyer sabe que narices va a hacer Kevin, porque es un tío muuuuy raro y “está a otro nivel” (sic.)
2- Como nadie lo SABE y lo único que se SABE es que va a entrar por SABE dios que puerta del teatro, nos vamos pal Palacio Valdés, ya se SABE…
3- Cinco minutos antes de que empiece el acto nos dicen que nos pongamos de acuerdo porque Kevin no quiere más de un fotógrafo en la sala. Nos proponen que lo hagamos así y que el compañero que entre, que dispare a tutiplén y que luego les pase las fotos a los demás. No es una broma. Como dice la canción de las Spice “AHORA NO DESPERDICIES MI PRECIOSO TIEMPO”
Consecuencias:
1-Por una vez, la docena de fotógrafos presentes nos ponemos de acuerdo y nos negamos a cubrir el acto en esas condiciones. Dejamos las cámaras en el suelo.
2-A los tres minutos ya nos concedieron la autorización a todos para trabajar un par de minutos en el patio de butacas.

Todavía no soy capaz de entender porque hay que llegar a ese extremo. Si tan petardo es el Spacey ¿cómo es que cedió en tres minutos a nuestra petición de querer entrar al evento?
Un acto de esas características en Avilés, es evidente que va a interesar a todos los medios, y la Fundación Niemeyer está en su derecho de organizarlo como le venga en gana. Pero lo que no es de recibo, es que nos plantemos allí los fotoperiodistas de los tres periódicos de Asturias, de El País, de la agencia REUTERS, de EFE y demás plantilla informativa y luego resulta que pretenden que solo entre uno… Coño, cúbrelo tú con tu fotógrafo e impide el acceso a todos los demás, PERO AVISA UNOS DIAS ANTES.
Y sinceramente, creo que si entramos fue gracias a Morante, Alonso y Paredes (léase EFE, REUTERS y El País) porque era evidente que sin su presencia, la repercusión nacional e internacional del acto pasaría totalmente desapercibida.

Kevin Spacey. Avilés, 15 de abril de 2010. © Miki López


Por cierto, viendo como atendió a los cazautógrafos y fans, no me pareció para nada un tipo que “está a otro nivel”
“IF YOU WANNA BE MY LOVER, YOU HAVE GOT TO GIVE,
TAKING IS TOO EASY, BUT THAT’S THE WAY IT IS.”
Será una pijada de canción, pero que verdad más grande….