… Gaspar y Baltasar.

Melchor, La Carriona, 3 de enero de 2010. © Miki López


“¡Papá, papá! ¡Ese rey mago lleva los mismos playeros que Javi! El padre sonríe y le contesta: Es que le dolían los pies por el viaje. El crío no traga y se queda pensativo. Observando la escena, creo que vi en su mirada el primer resquicio de pérdida de inocencia.
Es lo que tienen las cabalgatas de barrio. Esa cercanía a los niños es lo que las hacía tan mágicas en los tiempos en que nos lo tragábamos todo. Yo desde luego no me fijaba en si el rey iba de mocasines, de playeros o de chanclas. Pero es que ahora hay que andar con un control de tres pares, porque cuando los presupuestos son tan escasos, las barbas no suelen ser un replica muy exacta de lo que debería ser una buena mata de pelo facial.

Preparativos de la Cabalgata de Reyes 2009. © Miki López


Y lo mismo pasa con el resto de la indumentaria. Mantener la ilusión empieza a convertirse en un tema de calidad en el vestuario y hasta en la piel: un Baltasar embetunado a la antigua usanza ya no cuela ni con los guajes de infantil de 3 años. En nuestros tiempos ver un negro era tan difícil como ver un camello. Y desde luego a nadie se le ocurriría hoy ponerle dos jorobas a un burro para ver si da el pego cargado de regalos. Así que a olvidarse del betún y a tirar de los colegas africanos, que la “policía” no es tonta.
Yo fui bueno. A ver si cae algo.

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3 pensamientos en “… Gaspar y Baltasar.

  1. MI ÜLTIMA NOCHE DE REYES

    Empieza este cuento como empezara aquel famoso de Pedro de Alarcón .
    ¡Hace muchos años …¡ Bueno ,tantos , como que yo tenía siete ! -Lo recuerdo como si fuese ahora mismo – Aquella tarde había terminado mis juegos antes de costumbre . No sé el motivo pero todo el día lo había pasado muy nervioso, bueno si sabía el por qué .
    Aquella noche , era la ” Noche de Reyes ” y eso me hacía vibrar.
    Mi madre me lo notó. Yo hacía preguntas . Tenía mis dudas ,. Trataba de no hacerme ideas , ni hacer caso a lo que los demás chicos más mayores me habían contado .

    Y es que ya tenía mal concepto de la gente , por cierto que de mayor la sigo teniendo .
    La humanidad miente mucho .

    No obstante , como digo , aquella tarde tenía mis dudas . Eran muchas casualidades , tantos paquetes , los bazares que estaban tan llenos , los millares de papeles multicolores
    que pasaban por mi vista , y aquellos caballotes de cartón , que por muy envueltos que venían , no se podian disimular .

    ¡ Eran muchas novedades para mi imaginación !
    No sé , con mis dudas y todo , seguí luchando entre la verdad y la mentira .

    Más tarde , y siguiendo los consejos de mi madre , aquella noche yo me acostaría temprano – como todos los niños – pues si no , los Reyes no vendrian

    Antes os diré que dejé mi alpargata en la ventana .¡ Sí … mi alpargata !
    Yo era un niño pobre de los de antes , y estos niños no gastabamos zapatos .

    No dormí , creo que no dormí en toda la noche , si alguna vez me quedé traspuesto , fue para soñar .

    ¡ Soñaba ya la madrugada , con aquella carretilla de madera y el fusil de hojalata con la culata colorada!!

    No sé cuanto tiempo había pasado , pero bien recuerdo que un golpe me hizo que abriera los ojos en la oscuridad . ¡ Fue un ruido y no de camellos !

    Algo se cayó , luego voces , mi corto entendimiento , por un momento creyó que sería mi Rey , pero luego comprendí que era otro rey .¡ Bien conocí su voz ! Mi madre hizo una exclamación ¡Oh ! Es la luna que se ha roto , Pero ¿ De que luna hablaban ?,

    Vueltas y más vueltas , sueños interrumpidos con los que tenían que venir de Oriente. Más voces , ahora es mi hermano que habla , creo que soñaba . Su voz aclaró más mis dudas. Escuché estas palabras .- Para mi ya no hay Reyes – lo ha dicho papá- ¡ Yo ya soy grande !

    La madrugada puso punto final para aquella noche de pesadillas . Tan pronto como se hizo de día salté de la cama .

    ¡ Todo estaba aclarado ! ¡ Yo también era grande !
    El costurero de mi hermana con el espejo roto , fué quien le dió la última puñalada a mi niñez .

    Sí … es verdad , allí estaba mi fusíl y mi carretilla . Creo que el Rey fue hasta generoso aquel día , pues me dejó algo más que lo que yo le pedí .

    Lo tomé todo con un llanto nervioso , que sólo yo sabía de que era .
    Mis padres ¡ Que poco conocieron aquel dia la psicología del niño !

    Ya que yo no lloraba con ese llanto propio que da la emoción ,
    Si no, por comprender para siempre , que aquella noche era para mí

    ” La última Noche de Reyes ”

    ********* ***********************************************

  2. Cada día se vuelve más difícil intentar preservar algo tan especial como la inocencia, aquello que sólo valoras cuando lo pierdes y se lo lleva el tiempo.

    Aún recuerdo mis noches de reyes, nerviosa, sin poder dormir, impaciente por que llegara el día siguiente. Es cierto, de esto tampoco hace tanto, pero siento que desde hace esos aproximadamente diez, once años, todo ha cambiado demasiado…

    Pero ¿qué le vamos a hacer? si mi ahijado ya me pide una cámara digital con tres años… ¿dónde quedó lo de jugar en la calle?.

    No lo sé, quizá sea inevitable, quizá crecemos demasiado rápido, quizá creemos y/o queremos saberlo todo.

    Yo por mi parte, mañana me acostaré nerviosa igualmente, al fin y al cabo, tampoco he sido tan mala.

    Deliz día de reyes 🙂

    • Pues a no perder la ilusión colega. Yo con 40 ya cumpldos tengo un montón.
      Y acuerdate de la petición de tu ahijado. No pierdas un momento. Feliz noche.

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