Messi y yo (Cule vs sportinguista)

Leo Messi a su llegada al aeropuerto de Asturias. 30 de enero de 2010. © Miki López


Leo Messi a su llegada al aeropuerto de Asturias. 30 de enero de 2010. © Joaquín Bilbao


Tenía yo la esperanza de darles un susto a estos culés en El Molinón. Pero nada. El Barça es mucho Barça y el Sporting es el Sporting. Las comparaciones, ya se sabe, son odiosas. Y para muestra la foto de mi colega Joaquín Bilbao. Entre Messi y yo no es que haya muchas diferencias a simple vista. Pequeñín y tranquilo como un servidor. Cualquiera diría que es el mejor jugador del mundo.
Y eso es precisamente lo que se me pasaba por la cabeza en el mismo momento en que Bilbao hacía la foto y yo le tomaba ese primer plano al mismo tiempo. Se llevaron los tres puntos. El año que viene ya veremos…

Culés

Hoy ha sido un dia totalmente azulgrana. Tristemente hasta en el resultado del partido. Al menos estos de las fotos se quedarían contentos.

Aficionado del F. C. Barcelona. Avilés, 30 de enero de 2010. © Miki López


Aficionado culé. Aeropuerto de Asturias, 30 de enero de 2010. © Miki López


Aficionado culé. Aeropuerto de Asturias. 30 de enero de 2010. © Miki López

El I+D de Ferrán Adriá

Ferrán Adriá. © Miki López


El Bulli va a cerrar para hacer lo que los expertos dicen que tenemos que hacer con esta maltrecha economía que nos aprieta. No es ningún secreto, la solución es Investigación, Desarrollo e Innovación. A olvidarse del ladrillo y a poner el huevo donde lo hay que poner, donde lo ponen los japoneses, los alemanes, los ingleses y hasta los chinos: tecnología.
La diferencia entre El Bulli y el sistema económico español es que Adriá ya había invertido en I+D+I con sus “esferificaciones” y “deconstrucciones” de la tortilla de patata, por no hablar de aquello del hidrógeno líquido que tanto criticó alguno de sus colegas. Pero el caso es que el asunto funcionó y con las rentas de haber conseguido ser declarado el mejor restaurante del mundo (casi nada), se va a poder permitir el lujo de cerrar un par de años para seguir “investigando”. No sé que será lo próximo de este hombre, pero me espero cualquier cosa. Seguro que acierta.
A nivel económico, los máximos responsables de este país todavía están pensando de donde sacar pasta para seguir costeando planes “E” y “A”, en vez de buscar un consenso político urgente en el que deberían intervenir todas las fuerzas políticas para conseguir una economía sin pies de barro y que cree un empleo estable basado en productos innovadores, de calidad, competitivos y que no tengan su base en la especulación. En la teoría está chupao. La pena es que esa es una carrera de fondo y, tristemente, las elecciones son solo cada cuatro años y a una cosa así no se le puede sacar rentabilidad política. Qué triste.

María Magdalena

María Magdalena. Monsacro, enero de 2010. © Miki López


La semana pasada subía a la cima del Monsacro, ese totem que precede a la sierra del Aramo y que ejerce una misteriosa atracción a cualquiera que se vaya acercando a Oviedo desde la costa. Y el caso es que en esa cumbre iniciática, se pueden explicar muchos de esos misterios que encogen el alma y hasta el paisaje al conseguir, en décimas de segundo, alcanzar con la mirada lo que muchas veces lleva horas de viaje. Es extraña esa sensación de viajar con los ojos. Estás contemplando las torres eólicas de La Espina y un segundo después eres capaz de seguir el contorno descendente de El Sueve, casi pegando a los arenales de Morís, en Caravia.
Y lo mejor es el silencio. Ese silencio paradójico sobre la térmica de Soto de Ribera, sobre la planta de ciclo combinado, sobre el barullo de coches de la ronda Sur y de la autovía del Cantábrico. Allá arriba estás en el cielo. Tanto es así que las únicas construcciones extracelestiales son dos enigmáticas capillas. La más impresionante es una de planta octogonal, forma geométrica atribuida a las capillas construidas por la legendaria orden del temple. La tradición dice que en esta ermita era donde se esconda el Arca Santa en los tiempos en que las hordas musulmanas amenazaban con el saqueo de la ciudad de Oviedo.
Y un poco más abajo, en el primer frente sobre la Asturias “civilizada”, emerge como centinela una sencilla capilla de planta rectangular. Tan sencilla como su nombre: “Magdalena”. Ese nombre mágico capaz de conectar lo más sagrado con lo más mundano. Un nombre de mujer con sabor a canción de Sabina, con aroma a Santo Grial de la novela de Dan Brown. Pero en definitiva un nombre tan sencillo como la pared de la capilla en la que permanece la imagen de esa virgen dando la espalda a Oviedo, en una actitud de indiferencia total hacia lo que está pasando allá abajo, donde es imposible ver más allá de la pared de un edificio de diez plantas o donde lo único transparente es la ventanilla de los coches en un atasco. O donde el silencio solo se encuentra en el water de un aparcamiento subterráneo. Nada… que me quedo aquí arriba un rato más. En la gloria de María Magdalena.

Capillas del Monsacro. Enero de 2010. © Miki López

“Querido amigo: “

Pluto. Quirós, 2007


Toda las fotos de la serie de “Querido amigo:” en www.mikilopez.com
Querido amigo: Ya han pasado dos años de tu muerte y todavía me parece sentirte caminar sigilosamente por la oscuridad del pasillo al amanecer, tras levantarte del rincón de la sala en la que dormías acurrucado en tu manta de cuadros. En la distancia del tiempo, ese tiempo tan corto que tenéis los perros y que en tu caso aun se acortó más por culpa de una enfermedad que no fui capaz de apreciar, todavía creo verte correr por los parques de esta ciudad reencarnado en tus congéneres más afortunados y me doy cuenta de que, aunque hicimos muchas cosas juntos, también nos quedaron demasiadas por hacer. Y siempre por mi culpa, por el egoísmo de esta especie desalmada a la que tengo la fortuna y la desgracia de pertenecer y que me ha colocado en ese grupo de depredadores que domina la cumbre de la pirámide animal.

Dálmata. Avilés, 2009


De todas formas, y a nivel de humano deshumanizado, te diré que con la sincera amistad que me dispensaste hasta en tu último suspiro de vida, me has revelado una realidad que para mí ha sido una verdadera cura de humildad. La lealtad, la fidelidad y la amistad son características comunes de tu especie canina y no son más que el regalo que hacéis desinteresadamente a los que no merecemos el honor de haber compartido un trocito de nuestra vida con la totalidad de la vuestra. En casa te echamos de menos. Sinceramente, tu amigo.

Un amigo en la ventana. El Franco, 2006


Toda la serie de fotos de “Querido amigo:” en www.mikilopez.com

Sacar dinero

Músico callejero, 22 de enero de 2010. © Miki López


Hace ya bastantes años que no toco en la calle. Recuerdo algún que otro viaje veraniego con los miembros de N’arba que terminaban en auténticas Jam session callejeras que nos servían para sacar un extra a las actuaciones de los días anteriores. Reconozco que era una sensación genial el ver como la gente empezaba a hacer un corrillo entorno a nosotros y empezaba a moverse rítmicamente con las percusiones, flautas, gaitas y violines que hacíamos sonar a ritmos de locura. Una vez, en Santillana del Mar, a alguien que no debía de tener monedas a mano, se le ocurrió dejarnos entre las monedas de la maleta del violín, una hermosa caja de corbatas de Unquera. Teníamos que haber hecho como este de la foto. Él saca dinero al lado del que saca dinero de un cajero. Será por aquello de que dinero llama a dinero…

Manolo el ferreiro

Manolo Prieto, ferreiro de Vegadeo. Febrero de 2006. © Miki López


En febrero de 2006 Manolo bromeaba y presumía de toda una vida golpeando el hierro incandescente en un yunque que se camuflaba en la penumbra de aquella “ferreiría” de Vegadeo. Su hermano Chico se afanaba en demostrarnos (con bastante poca eficacia) el funcionamiento de un torno tradicional que giraba como sobre su eje central impulsado por una cinta que se tensaba a mano: “La verdá que funciona meyore el moderno”, se disculpaba.

Manolo Prieto con una herradura al rojo vivo. Vegadeo, febrero de 2006. © Miki López


Por aquel entonces se les veía pletóricos ante su inminente jubilación mientras daban forma a toda una serie de artilugios indispensables en los tiempos en los que un ferreiro cumplía con las funciones de cualquier taller moderno de cerrajería, locomoción, carpintería y demás oficios vinculados al campo y a la casa rural. Herraduras, bisagras, tiradores, clavos, llaves, cerraduras y demás producciones artesanales, colgaban de las paredes enegrecidas por décadas de hollines de carbón que continuamente crepitaban en los dos hornos de la herrería.
No sé que sería de ellos, pero me alegro mucho de haber tenido el privilegio de conseguir verles trabajar en el final de un ciclo de un oficio tan milenario como el de los ferreiros asturianos.

Las manos del ferreriro. Vegadeo, febrero de 2006. © Miki López