Enero
Me pasa todos los años, pero no me acostumbro a pasar los primeros días de enero pegado a los escaparates a rebufo de Elsa. Pero me gusta la ciudad en invierno. A primera hora de la mañana Gijón deja pasar la luz a cuentagotas por los rincones más angulosos de la ciudad. De las penumbras surgen caras somnolientas, poco acostubradas a lidiar con el despertador en estos dias de fiestas y pesadas digestiones.
Los Reyes Magos ya están ahí y la bendita rutina viene detrás.
Por fin.
Advertisement

